Salmos

Salmo 23 explicado verso por verso: «Jehová es mi pastor»

El Salmo 23 completo en Reina-Valera 1909 y su explicación verso por verso: el pastor, las aguas de reposo, el valle de sombra de muerte y cómo orarlo hoy.

Equipo Prayority ·· 8 min de lectura

También en: English

En este artículo
  1. El Salmo 23 completo (Reina-Valera 1909)
  2. Contexto: David, el pastor que llegó a rey
  3. Explicación verso por verso
  4. Jesús, el Buen Pastor
  5. Cómo orar el Salmo 23
  6. Preguntas frecuentes
  7. Para seguir

El Salmo 23 («Jehová es mi pastor; nada me faltará») es una oración de confianza escrita, según su encabezado, por David. En solo seis versículos describe a Dios como un pastor que alimenta, guía, protege en el peligro y, al final, recibe como anfitrión en su casa. Aquí tienes el texto completo, el significado de cada verso, cómo se conecta con Jesús, el Buen Pastor, y una forma sencilla de orarlo.

El Salmo 23 completo (Reina-Valera 1909)

Salmo de David. Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días. — Salmos 23:1-6 (Reina-Valera 1909)

La Reina-Valera 1909 conserva formas antiguas como «guiaráme» (me guiará). El sentido es el mismo que en las traducciones modernas.

Sobre la numeración: en la Biblia hebrea, y en la mayoría de las Biblias evangélicas, es el Salmo 23. En algunas Biblias católicas y ortodoxas que siguen la numeración griega y latina aparece como Salmo 22. Es el mismo texto.

Contexto: David, el pastor que llegó a rey

El encabezado dice simplemente «Salmo de David». Antes de ser rey, David cuidaba las ovejas de su padre Isaí en Belén (1 Samuel 16 y 17). Sabía lo que era buscar pasto en tierra seca, llevar el rebaño a beber, defenderlo de fieras y pasar la noche al raso. Cuando dice «Jehová es mi pastor», habla desde la experiencia: él había sido pastor, y ahora se reconoce oveja.

En el antiguo Cercano Oriente, la imagen del pastor también se usaba para los reyes: el buen gobernante debía cuidar a su pueblo como un pastor a su rebaño. Los profetas de Israel retoman esa idea cuando reprochan a los malos líderes y anuncian que Dios mismo pastoreará a su pueblo (Ezequiel 34). Por eso, decir «Jehová es mi pastor» es también una confesión: mi verdadero guía y protector no es ningún poder humano, sino Dios.

Explicación verso por verso

Versículo 1: «Jehová es mi pastor; nada me faltará»

Todo el salmo depende de esta primera frase. Fíjate en el posesivo: no dice «un pastor» ni «el pastor de Israel», sino mi pastor. Es una relación personal.

«Nada me faltará» no promete que tendrás todo lo que deseas. Promete que, bajo el cuidado de este pastor, no te faltará lo que de verdad necesitas. Es la misma confianza que Jesús enseña al hablar de las aves del cielo y los lirios del campo.

Versículo 2: pastos y aguas de reposo

En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto a aguas de reposo me pastoreará. — Salmos 23:2 (Reina-Valera 1909)

En una tierra de colinas áridas como Judea, encontrar pasto verde y agua tranquila no era automático: el pastor tenía que conocer el terreno y guiar al rebaño hasta allí. Las ovejas, además, beben mejor en aguas quietas que en corrientes rápidas.

«Me hará yacer» es una expresión hermosa: el pastor no solo da comida, también da descanso. Hay momentos en que Dios nos invita (o nos obliga) a parar. Por eso este salmo se reza tanto de noche; lo comentamos en oraciones para dormir y calmar la ansiedad.

Versículo 3: restauración y caminos rectos

«Confortará mi alma» puede entenderse como «me devuelve la vida» o «me hace volver». Evoca a la oveja agotada que recupera fuerzas, y también a la oveja extraviada que es traída de vuelta.

«Sendas de justicia» son caminos rectos, que llevan a buen destino. Y el motivo es llamativo: «por amor de su nombre». Dios guía no porque la oveja lo merezca, sino porque es fiel a quien Él es. Su reputación de buen pastor está en juego.

Versículo 4: el valle de sombra de muerte

Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento. — Salmos 23:4 (Reina-Valera 1909)

Aquí el salmo cambia de tono en dos sentidos. Primero, aparece el peligro: un valle oscuro, una cañada profunda donde la luz apenas entra. La expresión hebrea puede traducirse como «oscuridad profunda» o «sombra de muerte»; abarca la muerte misma y cualquier tramo de la vida que se siente así: la enfermedad, el duelo, la depresión, el miedo.

Segundo, y es importante, el salmista deja de hablar de Dios («Él me pastoreará») y empieza a hablar con Dios: «porque tú estarás conmigo». En el lugar más oscuro, la oración se vuelve más cercana.

El salmo no promete evitar el valle. Promete compañía dentro del valle. «Aunque ande» supone que vas a pasar por él, pero también que vas a atravesarlo, no a quedarte allí.

La vara era un palo corto y fuerte con el que el pastor defendía al rebaño de animales salvajes. El cayado era el bastón largo con el que guiaba, apoyaba y, si hacía falta, rescataba a una oveja. Protección y guía: las dos cosas dan «aliento», es decir, consuelo y valor.

Versículo 5: la mesa delante de los enemigos

Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. — Salmos 23:5 (Reina-Valera 1909)

La imagen pasa del campo a la casa: Dios ya no es solo pastor, es también anfitrión. En el mundo antiguo, recibir a alguien en tu mesa significaba ofrecerle protección; el huésped quedaba bajo tu cuidado.

«En presencia de mis angustiadores» no significa que los problemas hayan desaparecido. Los enemigos siguen ahí, pero no pueden impedir el banquete. Es paz en medio del conflicto, no después de él.

Ungir la cabeza con aceite era un gesto de hospitalidad y honra hacia un invitado; en la Biblia el aceite también se asocia con la alegría y con la consagración (David mismo fue ungido rey por Samuel). Y la copa que rebosa habla de abundancia: Dios no da con mezquindad.

Versículo 6: el bien y la misericordia me seguirán

«Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida». El verbo hebreo que se traduce «seguir» suele usarse para perseguir. Es como si, en lugar de enemigos que persiguen al salmista, ahora fueran la bondad y el amor fiel de Dios los que corren detrás de él sin dejarlo escapar.

«La misericordia» traduce una palabra hebrea muy rica (jésed) que expresa amor leal, fidelidad de alianza: el amor que no se rinde.

«En la casa de Jehová moraré por largos días»: para un israelita, la casa de Jehová era el santuario, el lugar de la presencia de Dios. El salmo termina donde empezó, en la relación con Dios, pero ahora como alguien que vive en su casa. Muchos cristianos leen aquí también la esperanza de la vida eterna.

Jesús, el Buen Pastor

Cuando Jesús dice en el Evangelio de Juan que Él es el buen pastor, sus oyentes judíos sin duda pensaban en textos como el Salmo 23 y Ezequiel 34.

Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas. — Juan 10:11 (Reina-Valera 1909)

Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen. — Juan 10:14 (Reina-Valera 1909)

Jesús añade algo que el salmo solo insinuaba: este pastor no solo atraviesa el valle de sombra de muerte con sus ovejas, sino que da su vida por ellas. Por eso los cristianos de todas las tradiciones rezan el Salmo 23 mirando a Cristo. El Apocalipsis cierra la imagen de forma conmovedora:

Porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes vivas de aguas: y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos. — Apocalipsis 7:17 (Reina-Valera 1909)

El Cordero se convierte en Pastor, y las «aguas de reposo» se vuelven «fuentes vivas».

Cómo orar el Salmo 23

Este salmo se lee con frecuencia en funerales y junto a los enfermos, pero sirve igual para un martes cualquiera. Aquí tienes una forma sencilla de rezarlo en unos diez minutos:

  1. Léelo completo en voz alta, despacio. Una vez, sin detenerte.
  2. Elige el verso que más te toque hoy. Si estás cansado, quizá el 2; si tienes miedo, el 4; si te sientes rodeado de problemas, el 5.
  3. Ponle tu vida. ¿Cuál es hoy tu «valle»? ¿Quiénes o qué son tus «angustiadores»? ¿Dónde necesitas que Dios te «haga yacer»?
  4. Háblale en segunda persona, como hace el salmo a partir del versículo 4: «Señor, tú estás conmigo en…».
  5. Da gracias por una cosa concreta que no te ha faltado.
  6. Termina repitiendo el versículo 1 varias veces, al ritmo de tu respiración: «Jehová es mi pastor» / «nada me faltará».

También puedes convertirlo en una oración propia, por ejemplo:

Señor, tú eres mi pastor. Hoy me falta paciencia y me sobra cansancio; llévame a un lugar de descanso. Estoy pasando por un valle que no entiendo, pero no quiero caminarlo solo: quédate conmigo. Gracias porque, aun aquí, tu bondad me persigue. Amén.

Si te gusta memorizar la Escritura, el Salmo 23 es ideal para empezar: seis versículos con imágenes muy visuales que se recuerdan con facilidad. Repasar un versículo al día durante una semana basta para aprenderlo entero.

Preguntas frecuentes

¿Quién escribió el Salmo 23?

El encabezado lo atribuye a David, el pastor de Belén que llegó a ser rey de Israel. La Biblia no indica en qué momento de su vida lo escribió.

¿Qué significa «valle de sombra de muerte»?

Es un lugar de oscuridad profunda y peligro. Incluye la muerte, pero también cualquier momento de la vida que se siente amenazante. El salmo no promete evitarlo, sino que Dios estará contigo mientras lo atraviesas.

¿Por qué en mi Biblia es el Salmo 22?

Algunas Biblias católicas y ortodoxas siguen la numeración de la antigua traducción griega y de la latina, que en la mayoría de los salmos va un número por detrás de la hebrea. Es el mismo salmo.

¿Qué significan la vara y el cayado?

La vara era un arma corta para defender al rebaño; el cayado, un bastón largo para guiar y rescatar a las ovejas. Juntos expresan que Dios protege y conduce.

Para seguir

En Prayority puedes rezar el Salmo 23 como oración guiada: el texto se ilumina palabra por palabra a un ritmo tranquilo, con música sacra de fondo. Y si quieres leerlo en su contexto, junto a los demás Salmos, lo encuentras en la Biblia de la app, también sin conexión.

En la app Prayority

Ora con música sacra

El texto se ilumina palabra por palabra mientras suena la música, para orar sin prisa. Gratis.

Pestaña Orar: el Santo Rosario y oraciones con música sacra como el Padre nuestro y el Salmo 23

Etiquetas:#salmo 23#salmos#jehová es mi pastor#oración

Equipo Prayority

Escribimos guías sencillas para orar y leer la Biblia cada día. Citamos la Reina-Valera 1909, de dominio público, y señalamos con claridad cuándo una práctica es propia de una tradición. Acerca de →